Pocas unidades disponibles
Si a los faros situados en alta mar se los considera «infiernos» —reflexiona uno de los personajes de esta novela—, aquel conocido como El ojo de Goliat es el «infierno de los infiernos»: ubicado en el extremo más austral de Sudamérica, sobre una roca inhóspita en medio del mar y envuelto en una niebla espesa, el faro es constantemente golpeado por la tormenta y las olas, sacudido por repentinas ráfagas de viento y habitado por centenares de pájaros que anidan amontonados unos sobre otros, graznando y revolviéndose bajo la bruma.